Una disputa política interna en el gobierno de Javier Milei sacude al Congreso, tras la rechazada del proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad.
Milei enfrenta crisis interna tras el rechazo del proyecto de ley de Inviolabilidad
La iniciativa, apoyada por el ministro Sturzenegger, fue rechazada en el Senado. Los diputados del PRO y la UCR criticaron la postura de Adorni, mientras que la oposición se suma a la polémica. La decisión pone en jaque la agenda del presidente.
La mesa política de Milei entra en crisis
Según informó Clarín, El Senado rechazó el proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad, un tema central en la agenda del gobierno de Javier Milei. La iniciativa, respaldada por el ministro de Economía, Sergio Sturzenegger, fue desestimada en la comisión de Constitución, lo que generó tensiones dentro del entorno presidencial. La decisión pone en evidencia las divisiones entre sectores del oficialismo, especialmente entre el PRO y la UCR, que criticaron la postura de la cartera de Hacienda, Guido Mani, y el exministro de Hacienda, Nicolás Adorni.
El rechazo del proyecto, que buscaba garantizar la propiedad privada frente a la intervención estatal, fue visto como un fracaso para el Ejecutivo. Según fuentes cercanas al gobierno, la propuesta fue rechazada por su redacción, que fue considerada «imprudente» y «inconstitucional» por la oposición. Sin embargo, algunos sectores del oficialismo argumentan que la iniciativa fue bloqueada por un «cálculo político» para evitar el descontento en sectores económicos.
El tiro por elevación apunta a Menem
La confrontación entre sectores del PRO y la UCR ha sido intensa. El diputado del PRO, Héctor Daer, acusó al ministro Sturzenegger de «intentar desestabilizar la gestión» del presidente, mientras que el senador de la UCR, José María Véliz, señaló que la postura de Adorni fue «insostenible» en un contexto de crisis económica. Ambos partidos, que históricamente han sido aliados, ahora se enfrentan en el Congreso, lo que refleja una fractura en el frente de la derecha.
El exministro de Hacienda, Nicolás Adorni, fue criticado por su postura en la comisión de Constitución. Según un comunicado interno del gobierno, Adorni «no entendió el contexto económico» y su participación fue «equivocada». Sin embargo, fuentes del PRO sostienen que la decisión de bloquear el proyecto fue tomada por una minoría en el Senado, incluyendo a diputados de la UCR, quienes buscan «cuestionar la gestión» del presidente. La situación ha generado una rivalidad abierta entre los dos bloques, con algunos legisladores advirtiendo que «la confrontación se intensificará».
Las consecuencias para la agenda del gobierno
El rechazo del proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad ha generado una crisis interna en el gobierno de Milei. El ministro Sturzenegger, quien había sido un defensor de la iniciativa, ahora enfrenta críticas por parte de sectores de su propio partido. Según analistas, la decisión refleja una «fractura en la estrategia económica» del presidente, quien enfrenta presión para mostrar resultados en la crisis financiera.
La oposición, por su parte, ha aprovechado la situación para criticar al gobierno y acusarlo de «no haber resuelto el problema fiscal». El Frente de Todos, en particular, ha destacado el rechazo del proyecto como «una muestra de la inestabilidad en el Ejecutivo». Sin embargo, algunos sectores del oficialismo consideran que la decisión podría ser «una estrategia para ganar tiempo» antes de presentar una nueva versión del proyecto.
El impacto de la decisión es aún incierto. Mientras que el gobierno busca reorganizar su agenda, la crisis interna podría afectar su capacidad para implementar medidas económicas clave. La tensión entre el PRO y la UCR, por su parte, sigue siendo un factor clave en la dinámica política argentina.
El rechazo del proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad ha sacudido al gobierno de Milei, poniendo en evidencia las divisiones internas y la frágil alianza entre sectores del oficialismo. La situación no solo afecta la agenda económica del presidente, sino que también refleja la intensa confrontación política dentro del Congreso. Mientras los sectores del PRO y la UCR enfrentan una rivalidad abierta, la oposición aprovecha la crisis para criticar la gestión. La decisión deja en el aire el futuro de la iniciativa y la estabilidad del gobierno.
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