El partido entre Francia y Noruega que cerró el Grupo I fue uno de los más esperados. Kylian Mbappé y Erling Haaland, dos de los mejores delanteros del planeta, llegaron con goles en los primeros dos partidos. Sin embargo, el «Androide» no jugó, generando confusión entre los hinchas.

La ausencia del delantero se debió a la decisión de descansar a jugadores clave. No fue el único en el banco: otros titulares como Fredrik Aursnes y el arquero también fueron sustituidos. El entrenador priorizó rotaciones para mantener la frescura del equipo.

El objetivo era asegurar un segundo lugar en el grupo. Así, Noruega evitaría enfrentarse a Costa de Marfil en octavos. Por su parte, Francia se cruzaría con Alemania en una posible eliminatoria. Ambos equipos son potencias, pero la incertidumbre sobre quién llegará más lejos domina el debate.

La estrategia de rotaciones busca equilibrar fuerzas en la fase final. Aunque el partido fue clave, la decisión de descansar a figuras fue un factor determinante en la planificación de Noruega para los próximos desafíos.