El Departamento de Comercio de EE.UU. reactivó recientemente el modelo de inteligencia artificial Mythos 5, pero solo para un grupo reducido de organizaciones estadounidenses consideradas «de confianza». Esta decisión, tomada tras un bloqueo previo, marca un cambio en la distribución de tecnología avanzada.

La autorización, comunicada por el secretario de Comercio Howard Lutnick, incluye más de 100 empresas que operan en infraestructuras críticas y cuentan con aprobación gubernamental. Lutnick destacó que Anthropic «se comprometió a colaborar con EE.UU. en protocolos y lanzamientos futuros», lo que otorga al gobierno mayor influencia sobre el acceso a modelos de IA.

Este escenario establece un precedente peligroso: la regulación de IA como tecnología restringida, similar a semiconductores. La medida no solo afecta a Anthropic, ya que OpenAI también lanzó GPT-5.6 con restricciones impuestas por el gobierno.

La decisión refleja una tendencia hacia el control estatal de tecnologías avanzadas, con implicaciones en la competitividad global y la libertad de acceso a la IA.