Reflexiones sobre la industria y la edad

Neus Asensi, actriz de 60 años, vive en La Coruña durante el verano, huyendo del calor del sur que ya no soporta como antes. Su mirada hacia el mundo del espectáculo es crítica: «Pagué el pecado de haber sido un mito erótico y, al envejecer, la industria no sabe qué hacer contigo», dice en una entrevista. La actriz, reconocida por roles como la niña de tus ojos o El mayor robo jamás contado, cuestiona cómo el sector trata a las mujeres cuando envejecen.

Vida actual y envejecimiento en el espectáculo

Aunque el incendio de Los Gallardos no la tocó directamente, la tragedia la conmueve profundamente. «Es una tragedia por la que no puedo dejar de enviar condolencias», explica, aunque resalta que su refugio en la región gallega le brinda un espacio para reflexionar. Su presencia en el cine y la TV sigue siendo relevante, pero admite que el envejecimiento despierta reticencias. «Yo he hecho de madre poquísimas veces… Pese a tener vis cómica, a pesar de tener talento, a pesar de haber trabajado en múltiples géneros, la industria no siempre se adapta a la madurez», afirma.

Una trayectoria marcada por la perseverancia

Desde su debut en la danza, Asensi se abrió camino en el cine, combinando comedia, drama y thrillers. Sus roles, como en Marujas Asesinas o El oro de Moscú, la convirtieron en una figura icónica. A pesar de los desafíos, siempre se mantuvo en el centro de la pantalla. Ahora, con el tiempo, cuestiona los patrones del sector: «La industria no se prepara para la vejez. Hay una invisibilización que afecta a las actrices, especialmente cuando se rompe el esquema de lo erótico».

Asensi, que prepara nuevos proyectos, rechaza el estereotipo de la actriz anciana. «Con el colmillo más afilado que nunca y mucha más sabiduría, puedo meter al público en el bolsillo», asegura, mientras espera ver cómo evoluciona la percepción de su generación en el cine.