La protesta en Lima y la indiferencia rusa

Este martes, familiares de peruanos reclutados por Rusia para enfrentar la guerra en Ucrania se concentraron frente a la embajada rusa en Lima, exigiendo información sobre el paradero de sus allegados. Entre los reclamados, se encuentran heridos que aún no recibieron atención médica y cientos de personas cuyos destinos permanecen en la incertidumbre. La situación, denominada como «reclutamiento forzado», ha generado una crisis de confianza en la embajada rusa, que se niega a brindar detalles oficiales.

Los protestantes, incluyendo a Norma, una mujer que representa a víctimas, sostuvieron que Rusia actúa con indiferencia y trato inhumano hacia los reclutados. «No podemos ayudarles porque Rusia es totalmente indiferente, es inhumano, creen que son esclavos y no tienen derechos», declaró una familiar que prefirió no identificarse. La denuncia coincide con alertas internacionales, como la de Interpol, que monitorea casos similares en América Latina.

Testimonios de víctimas y el costo humano

José, uno de los peruanos reclutados, participó de la protesta desde un sanatorio ubicado a dos horas de Moscú. En una videollamada interrumpida, describió sus heridas: «Tengo esquirlas en el corazón, en la arteria pulmonar y en la cabeza. Solo me operaron una herida en la mano. Me dicen que debo sobrevivir con esto y volver a la primera línea el 15 de agosto». Su hermana, Carolina Fernández, reveló que su hermano viajó a Rusia con un contrato de trabajo en limpieza y paramédico, pero fue reclutado para combate sin previo aviso.

«Le dijeron que tiene que sobrevivir con las esquirlas y será enviado nuevamente a la guerra», explicó Carolina, angustiada. El testimonio refleja una realidad dura: muchos reclutados no reciben atención médica adecuada y son utilizados como tropas sin garantías de supervivencia. La familia afirma que al menos 150 peruanos son considerados muertos o desaparecidos, aunque no hay confirmación oficial de la Cancillería.

Un fenómeno que expande su alcance

El reclutamiento de peruanos por Rusia no es un fenómeno aislado. Según datos internacionales, el fenómeno empezó en 2025, pero se intensificó en 2026, generando alertas de organismos como Interpol. En Argentina, el caso también ha sido denunciado recientemente, señalando una red de reclutamiento transnacional.

La situación plantea cuestionamientos sobre los acuerdos migratorios y la vigilancia de Estados extranjeros en América Latina. En Perú, donde la migración laboral es una realidad, el reclutamiento forzado se suma a una historia de vulnerabilidad. Familiares denuncian que el sistema de información no funciona para los reclutados, lo que complica la búsqueda de respuestas y ayuda.

El caso de los peruanos reclutados por Rusia resalta la urgencia de una respuesta internacional coordinada. Mientras las familias luchan por información sobre sus allegados, la comunidad peruana enfrenta un escenario complejo que exige atención de organismos regionales y globales. La falta de transparencia en Moscú continúa generando un vacío de seguridad para quienes son afectados directamente.