La fuga y el perseguido en Barrancas de Belgrano

Las cámaras de seguridad del barrio de Belgrano registraron una escena caótica en la madrugada del viernes. Candela Arizaga, de 23 años, escapó del departamento de Facundo Moyano, de 41, después de que ambos hubieran consumido cocaína, según un examen toxicológico. En el video, la joven se detiene en una avenida, intentando subirse a un colectivo de la línea 58, pero es abrazada por Moyano desde atrás. El sindicalista la empuja hacia la vereda, pero ella huye nuevamente, logrando escapar al perderse en la multitud.

El episodio, grabado por cámaras de vigilancia, muestra que la joven cayó al suelo, aunque no hubo heridas graves. «La única lesión fue en las rodillas», confirmó un médico que evaluó a Arizaga. Mientras, un policía interviene y le pide a Moyano que deje de perseguirla. La joven, en un momento de descuido, logra subirse a otro colectivo y se aleja del lugar. En la vereda, el joven se sienta junto al portero de un edificio, donde se encontraba el perro de Arizaga, un bulldog francés llamado Mafia.

El contexto legal y los allanamientos

Moyano fue detenido durante más de 15 horas tras ser indagado en la Unidad de Flagrancia Norte del Ministerio Público Fiscal. Fue imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad, dentro del marco de violencia de género. Durante un allanamiento al departamento de Moyano, la policía no encontró drogas, aunque sí una jeringa cuyo contenido será analizado. «Consumieron solo cocaína», dijo un informante, citando el examen toxicológico de Arizaga.

El caso reabre cuestiones sobre el abuso de autoridad y la violencia en relaciones de pareja. El sindicalista, miembro de la CTA, enfrenta ahora una investigación que podría complicar su vida política. En tanto, las cámaras de Belgrano continúan siendo clave para reconstruir los hechos, aunque la policía no descartó que haya más grabaciones por revisar.

La ausencia de pruebas y el impacto social

Aunque los videos ofrecen una narrativa clara, la Fiscalía aún no confirmó todos los hechos. La ausencia de drogas en el departamento de Moyano generó especulaciones sobre la naturaleza de la relación entre ambos. Sin embargo, el juez que investiga el caso indicó que la información del toxicológico es fundamental para definir el alcance de los abusos.

La comunidad de Belgrano, un barrio con altas tasas de violencia doméstica, se sigue movilizando para pedir más controles. «Es una situación que se repite», dijo una vecina, que pidió no ser nombrada. Mientras, el caso de Arizaga se convierte en un ejemplo para la lucha contra la violencia de género, aunque la justicia sigue en proceso.

El caso de Moyano y Arizaga refleja la complejidad de los delitos vinculados a la violencia en parejas. Aunque los videos ofrecen claridad, la investigación aún depende de pruebas como el análisis de la jeringa encontrada. La situación pone en evidencia las dificultades para abordar estos casos en un contexto donde la justicia se demora y las víctimas suelen ser las que enfrentan el abuso.