Portugal venció a Croacia 2-1 en Toronto, en un partido que se definió en los últimos minutos. El gol de Gonçalo Ramos, anotado en el minuto 93, decidió el partido. El partido fue intenso, con decisiones del VAR que anularon tres goles: dos para Croacia y uno para Portugal. Diogo Costa fue clave con sus atajadas, mientras que Roberto Martínez agradeció los cambios tácticos en el segundo tiempo.

El diario *A Bola* celebró el triunfo como «increíble», destacando a Ramos como «el gran héroe de la noche». *Público* reconoció el esfuerzo del equipo, aunque criticó su rendimiento general. «La selección sigue sin deslumbrar, pero lo más importante está hecho», escribió. El entrenador realizó cuatro cambios en el segundo tiempo, incluyendo la entrada de Ramos, lo que le dio al equipo un impulso crucial.

La prensa extranjera no quedó atrás. *Marca* lo calificó como «el final más loco y polémico del Mundial», resaltando la controversia del VAR. *L’Equipe* analizó en detalle el desempeño de Cristiano Ronaldo, quien tomó decisiones tímidas al inicio pero se reinventó en la segunda mitad. «El penal que convirtió fue el trampolín de una clasificación que parecía imposible», concluyeron.

El triunfo de Portugal no solo lo ubicó en octavos, sino que también abrió un debate sobre el impacto del VAR en la justicia del fútbol. La reacción de la prensa reflejó el peso de una victoria conseguida bajo circunstancias extremas. La tensión del partido, combinada con las decisiones del VAR, dejó una huella en el fútbol mundial. La selección portuguesa demostró resiliencia, pero el camino hacia los cuartos de final será aún más complicado. La polémica no termina aquí: el uso de la tecnología sigue siendo un tema de discusión, y este partido lo puso de relieve.