El encuentro entre Francia e Irak, disputado en el Estadio de Filadelfia, se suspendió durante el entretiempo por una tormenta eléctrica. La decisión fue tomada por la organización local, que acató estrictamente las normativas de Estados Unidos para eventos al aire libre.

Aunque la FIFA no tiene un procedimiento formal para casos de tormenta, siguió las regulaciones de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica. El protocolo se activó al detectar condiciones peligrosas para espectadores y jugadores.

La suspensión fue temporal, y el partido reanudó dos horas después. Este no fue el primer caso: en 2025, un partido de Mundial de Clubes en Charlotte fue demorado por el mismo protocolo. En Europa, durante la Eurocopa 2024, un encuentro entre Alemania y Dinamarca fue interrumpido 20 minutos por una tormenta.

El protocolo establece una suspensión inmediata al detectar riesgos, priorizando la seguridad de todos los presentes. La decisión no depende de la FIFA, sino de las normativas locales de cada país organizador.

La aplicación del protocolo en eventos como el Mundial refleja la importancia de normas de seguridad para evitar riesgos en condiciones climáticas adversas.