La tranquilidad del banco brasileño se rompió a los 38 minutos del primer tiempo. Raphinha, uno de los referentes del equipo, se detuvo durante una jugada y se sentó en el césped. Los compañeros, como Vinicius Junior y Casemiro, se acercaron a comprobar su estado. Ancelotti, en diálogo con Bruno Guimaraes, decidió sacarlo del partido.

El extremo fue reemplazado al 40′ por Rayan. En las redes, se destacó su cara de malestar y gestos de frustración. Aunque el médico aún no confirmó el diagnóstico, las preocupaciones son claras. Raphinha atraviesa un mal rato físico: en los últimos meses sufrió dos lesiones, se perdió 24 partidos entre club y selección y acumuló 112 días de inactividad.

La incertidumbre sobre su recuperación se intensifica. Su ausencia podría afectar el desempeño de la Verdeamarela en los próximos días. El plantel espera un informe médico para evaluar la gravedad de la molestia.