El edificio de 37 pisos, ubicado en el concurrido corredor de Midtown, fue estabilizado tras una operación de emergencia que duró más de 12 horas. Las autoridades de Nueva York confirmaron que las columnas que se habían torcido y los niveles que habían hundido se encontraron en condiciones estables, tras un análisis detallado. Los vecinos de siete edificios cercanos, incluidos una escuela, oficinas diplomáticas y hoteles, fueron evacuados de forma preventiva. La crisis se detectó a primera hora del martes, cuando bomberos se presentaron en el lugar tras alertas de desplomes.

El comisionado del Departamento de Edificios de la Ciudad de Nueva York, Ahmed Tigani, explicó que «hemos estado monitoreando el edificio durante muchas horas y no vimos ningún movimiento». Esta evaluación permitió autorizar las reparaciones de emergencia, que incluyeron el apuntalamiento de estructuras dañadas. El alcalde Zohran Mamdani describió la situación como «extremadamente grave» al momento de la evacuación, pero el análisis posterior mostró que el riesgo había sido superado.

Las cuadrillas de trabajadores comenzaron el martes por la mañana con las tareas de estabilización, que se extendieron hasta la noche. Se pudo ver a operarios en el interior del rascacielos, cuya fachada de vidrio y acero contrastaba con el caos de la crisis. El edificio, que fue originalmente la oficina central de una empresa, está siendo convertido en departamentos de lujo. La obra de emergencia afectó un sector de Manhattan cercano a la famosa estación Grand Central, un punto clave para viajeros y residentes.

El impacto de la situación fue notable, ya que la zona incluye infraestructuras críticas como vías de transporte y espacios comerciales. Los servicios públicos se mantuvieron operativos, aunque se reportaron retrasos en algunas zonas. Se espera que las reparaciones continúen durante días, con un enfoque en garantizar la seguridad estructural del inmueble. La ciudad sigue monitoreando el edificio, mientras que los vecinos comienzan a retomar la vida normal en los edificios evacuados.

Las obras de apuntalamiento en el rascacielos de Midtown seguirán en los próximos días, mientras las autoridades evalúan el impacto a largo plazo en la zona. La estabilidad del inmueble es clave para preservar la infraestructura de un área vital de Manhattan.