La mesa política del Ejecutivo se reunió en la planta baja de Casa Rosada por segunda semana consecutiva, con un clima de relajación tras el escándalo Adorni. La agenda principal fue la ley de tierras, que podría obtener media sanción este jueves, y la reforma del Banco Central, proyecto que el Presidente considera clave para su agenda. Aunque la reunión no contó con la presencia de Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, lideró los diálogos sobre el texto, que aún no tiene redacción definitiva.

El proyecto busca modificar la carta orgánica del Banco Central, un tema que Milei prometió presentar al Congreso en «un formato a definir». Aunque la iniciativa tiene un impacto discutido en la economía, su exposición generó controversia. Durante la reunión, la vocería destacó que el plan se basa en explicaciones previas del mandatario, incluyendo una charla con diputados y senadores de LLA durante más de dos horas. Sin embargo, el contenido exacto del proyecto sigue en debate, con dudas sobre si incluirá sanciones a funcionarios que usen el Central para financiación ilegítima.

La participación en la reunión fue variada, con figuras como Karina Milei, Diego Santilli, Martín Menem y Patricia Bullrich, quien fue incluida como «contrincante» en la interna oficial. Aunque el jefe de gabinete y el ministro de Economía abordaron los avances del proyecto, la falta de texto final generó preguntas sobre su viabilidad. Las discusiones se centraron en cómo estructurar el anuncio formal, con el gobierno aún sin fijar el formato.

La reforma del Banco Central sigue siendo el eje central, pero su impacto en la población es incierto. En la reunión, se destacó que el mandatario quiere presentarlo como un «legado», aunque su redacción sigue pendiente. La falta de consenso sobre sus alcances refleja la complejidad del tema, que combina objetivos de transparencia con riesgos de afectar la estabilidad financiera. Con la agenda legislativa en marcha, el gobierno enfrenta el desafío de priorizar iniciativas que equilibren reformas económicas con presión política.

La reforma del Banco Central sigue sin detalles claros, pero su presentación al Congreso se vuelve clave para los planes de Milei. La falta de un texto definitivo y el debate sobre su impacto en la economía subrayan la complejidad del tema, que podría definir el rumbo de la política monetaria en los próximos meses.