Río Tumen y la disputa por el acceso al Pacífico
Un río fronterizo entre Rusia y Corea del Norte pone a prueba la paciencia de China en su búsqueda de acceso directo al mar de Japón, un conflicto que lleva más de 160 años.
En 1860, China perdió su acceso directo al mar de Japón tras ceder territorios al Imperio ruso en la Convención de Pekín. Esa pérdida geográfica sigue afectando su estrategia actual.
El río Tumen, un accidente geográfico aparentemente insignificante, se convirtió en una barrera estratégica. Apenas separa a China del acceso directo al Pacífico nororiental, pero su tránsito ha sido bloqueado por décadas. Para Pekín, ganar ese paso significaría una salida sin depender de rutas más largas o vigiladas.
La cuestión no es solo comercial. Si China logra navegar libremente por el río, accedería a un espacio clave donde operan la flota rusa en Vladivostok y aliados de Estados Unidos como Japón y Corea del Sur. Es una puerta hacia una zona de influencia geopolítica crucial.
Moscú y Pionyang compiten por el control de esa zona. Aunque Rusia ha mostrado interés en cooperar, su colaboración con Corea del Norte en la construcción de un puente sobre el río complica aún más la navegación china. La tensión refleja un conflicto de poder que trasciende el acceso al mar.
El río Tumen se vuelve un símbolo de la lucha por el poder estratégico en la región. Su control define una batalla silenciosa entre China, Rusia y Corea del Norte por influir en el acceso al Pacífico.
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