Un silencio institucional que cuestiona la autoridad del cuerpo técnico

La medida de River Plate de no permitir declaraciones tras la derrota contra Central está enmarcada en una decisión tomada antes del partido. El objetivo, según fuentes cercanas al club, era evitar una confrontación pública que podría empeorar el clima interno. Coudet, aunque no se pronunció, dejó clara su postura al sacar al lateral improvisado en el último minuto. La acción, que tuvo como propósito debutar a un joven jugador, se interpretó como un mensaje: el técnico no tiene margen para errores.

Un plantel en crisis sin respuestas ni refuerzos

El equipo, que atraviesa su peor racha desde el 2016, no solo enfrenta una crisis deportiva, sino también una falta de planificación. Según informes internos, River ni siquiera completa la planilla de suplentes, con cuatro jugadores ausentes en el partido contra Central. La decisión de no incorporar refuerzos en posiciones clave—como el lateral o el mediocampista—refleja una gestión que prioriza la continuidad sobre la solución. La situación se agrava con la permanencia en la banca de jugadores marginados, como Viña, que no tienen reemplazos disponibles.

La cúpula directiva y el técnico en tensión

La tensión entre la dirección del club y Coudet se agrava en el contexto de una racha que ha llevado al equipo a su peor desempeño en la AFA. Fuentes cercanas a la institución confirman que la cúpula discutió anoche con el entrenador cómo avanzar, mientras cerraba la llegada de Andrada y seguía insistiendo en Almada y Ort. La relación, ya frágil, se complica con la falta de respuestas en la cancha y el silencio que rodea la decisión de no comunicar el desempeño. El técnico, aunque no se pronunció, se muestra afectado por la falta de apoyo en decisiones clave, como la rotación del plantel.

El silencio institucional de River Plate deja al descubierto una crisis que no solo abarca el campo, sino también el entorno interno. La falta de refuerzos y la tensión entre directivos y técnico complican una situación que, si no se resuelve pronto, podría convertirse en un punto de inflexión para el club. La próxima semana, el mercado de transferencias podría ser la última oportunidad para evitar que la racha se convierta en un recordatorio de errores no corregidos.