Diego Santilli rechazó la idea de «rasgar vestiduras» tras las críticas del presidente argentino, Javier Milei, al mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. El jefe de Gabinete, en declaraciones a LN+, defendió el respaldo del mandatario nacional al señalar que «no se olvidan las barbaridades» que se habían pronunciado contra Milei durante su campaña electoral de 2023. «Vinieron acá a hacer campaña, dijeron barbaridades del Presidente y pudieron hacer los recorridos que quisieron hacer», sostuvo, refiriéndose a la presunta campaña de Lula en Argentina.

El ministro destacó que las críticas de Milei no afectan la relación económica entre ambos países, recordando que «Argentina tiene una historia de relaciones, de tradición económica entre empresas del sector privado que se sigue desarrollando». Sin embargo, subrayó la importancia de la «agenda reformista» y el contexto electoral, al tiempo que minimizó el impacto de las declaraciones en el vínculo bilateral. «Estamos mucho mejor, estamos viendo cuál es la velocidad con la que se puede seguir avanzando», afirmó, aludiendo al crecimiento económico impulsado por la exportación.

Santilli también abordó la acusación de Milei de que la campaña «anti Argentina» fue financiada desde Brasil, vinculando el tema a una «discusión de modelos». «El Presidente siempre dice que hay un sector del mundo que quiere tener empobrecidos y oprimidos a los ciudadanos», explicó, para luego destacar el «despertar» de Argentina como potencia. Esta postura refleja la visión de Milei sobre la necesidad de libertad y crecimiento, algo que Santilli apoyó en el marco de la agenda política actual.

La tensión entre los dos países se intensificó tras las palabras del mandatario argentino, que acusó a Lula de «insultar» al pueblo argentino. La respuesta de Santilli, que resalta la continuidad de la cooperación económica, busca evitar un conflicto que podría afectar la relación comercial. Sin embargo, la discusión sobre «modelos» y el impacto de las campañas políticas sigue siendo un punto clave en el contexto de las elecciones en ambos países.

La postura de Santilli refleja una estrategia para mantener la cooperación económica, mientras se aborda la crítica política. La cuestión se enmarca en un contexto electoral donde las alianzas y las relaciones bilaterales son fundamentales para los próximos desafíos.