Sesión clave en el Senado tras retirar capítulo polémico sobre tierras extranjeras
Senado debatirá ley de propiedad privada sin norma de venta a extranjeros
El Gobierno retiró el capítulo que permitía la compra de tierras rurales por parte de empresarios extranjeros tras el rechazo de los gobernadores. La sesión del jueves analizará reformas al Código Civil y Comercial, incluyendo desalojos y expropiaciones. El debate refleja tensiones entre el Ejecutivo y las provincias en temas de propiedad y manejo territorial.
El rechazo de los gobernadores y la retirada del capítulo
El proyecto de ley de Propiedad Privada, que el Gobierno había impulsado como prioridad, sufrió una modificación crucial tras el rechazo unánime de los gobernadores a su capítulo sobre la extranjerización de tierras. Esta norma, que permitía la venta de hasta el 25% de las tierras rurales a extranjeros, fue eliminada tras presionar la oposición provincial, que argumentó que no garantizaba la seguridad de los intereses nacionales. La decisión marcó un punto de inflexión en el debate, ya que el texto ahora se centra en aspectos menos polémicos, como las reformas al Código Civil y Comercial.
Los gobernadores, durante una reunión en la Casa de Gobierno, se opusieron a la flexibilización de las reglas para empresarios extranjeros, temiendo que esta medida afectara la soberanía territorial y los derechos de los productores locales. Aunque el proyecto incluía un tope del 25% a las tierras que podían ser vendidas, las provincias consideraron que no era suficiente para mitigar riesgos de deslocalización y especulación. Esta postura refleja un desgaste en la relación entre el Ejecutivo y las autoridades provinciales, una tensión que se ha acentuado en los últimos años alrededor de temas como el control de recursos naturales y la regulación de la producción agropecuaria.
Las reformas al Código Civil y Comercial
El dictamen que se tratará en el Senado incluye modificaciones sustanciales al Código Civil y Comercial, con enfoque en mecanismos para acelerar desalojos de terrenos intrusos, regularizar expropiaciones y normar el manejo del fuego. Estas reformas, aunque menos controvertidas que el capítulo eliminado, generan debates sobre su impacto en comunidades rurales y el acceso a la tierra.
Entre los puntos clave, se encuentra la posibilidad de desalojar viviendas o terrenos que no cumplen con los requisitos legales de uso, una medida que ha sido criticada por organizaciones defensoras de los derechos de los pueblos originarios y de los habitantes de asentamientos informales. Además, la ley busca simplificar procesos de expropiación para infraestructuras públicas, aunque algunos sectores advierten sobre el riesgo de afectar propiedades sin debido proceso. El manejo del fuego, por su parte, se enmarca en una política de prevención de incendios, una prioridad en regiones como la Patagonia o el norte del país, donde las sequías han aumentado la vulnerabilidad.
El rol de las provincias en la regulación de la tierra
El conflicto entre el Ejecutivo y las provincias sobre la regulación de la tierra no es nuevo. En 2022, el oficialismo había abordado una reforma similar a la ley de barrios populares, que fue rechazada por el temor a desalojos masivos en asentamientos vulnerables. Esta situación refleja la complejidad de equilibrar intereses nacionales, como el desarrollo económico, con la protección de los derechos de los sectores más débiles.
En esta ocasión, los gobernadores no solo se opusieron a la extranjerización de tierras, sino que también exigieron mayores garantías en la aplicación de las normas. La decisión de retirar el capítulo no solo responde a presiones internas, sino también a una estrategia para mantener la unidad en el frente de la reforma. El debate en el Senado será clave para entender cómo se articulará el modelo de propiedad en la Argentina actual, bajo tensiones entre el mercado, la seguridad nacional y la equidad social.
El voto anticipado de un senador pampeano
Un senador pampeano, que participó en la discusión preliminar, adelantó su voto a favor del proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad, aunque expresó reservas sobre las medidas que aceleran los desalojos. Esta postura refleja la diversidad de opiniones dentro del bloque oficialista, que preside Patricia Bullrich, y pone de relieve la dificultad de construir un consenso cuando se abordan temas delicados como la propiedad y el acceso a la tierra.
El senador, que representó a una provincia del norte del país, destacó la necesidad de priorizar la seguridad jurídica frente a la especulación, pero advirtió sobre la importancia de evitar la afectación de comunidades rurales sin un proceso transparente. Su postura, aunque no determinante, agrega un mosaico de perspectivas que podría influir en el resultado final del debate, especialmente en una cámara donde los votos individuales suelen tener peso significativo.
La sesión en el Senado no solo redefine el alcance de la ley de Propiedad Privada, sino que también revela las dinámicas de poder entre el Ejecutivo y las provincias en temas clave para la economía y la sociedad. La eliminación del capítulo sobre extranjerización de tierras, junto con el enfoque en reformas legales, deja abiertas preguntas sobre cómo se equilibrarán intereses diversos en un contexto de creciente polarización política.
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