El escenario político en Colombia se vuelve inestable en los días previos a las elecciones presidenciales. Aunque las encuestas apuntan a un triunfo del candidato de derecha Abelardo De la Espriella, con un margen de 4 a 7 puntos porcentuales sobre Iván Cepeda, la posibilidad de un ajustado resultado genera ansiedad.

La polarización entre los candidatos, ubicados en extremos del espectro político, alimenta preocupaciones por enfrentamientos. Un exfuncionario del gobierno advirtió que una victoria de De la Espriella podría “incendiar el país”, lo que ha motivado llamados a la calma desde sectores sociales.

El actual presidente Gustavo Petro, quien acusó en la primera vuelta de un supuesto fraude, sigue siendo un factor de incertidumbre. Los sectores de izquierda temen que un triunfo cercano de De la Espriella desate protestas por la no aceptación de los resultados.

En la primera vuelta, De la Espriella obtuvo el 43,78% de los votos, mientras Cepeda quedó en segundo lugar con el 40,98%. La derecha tradicional, representada por Paloma Valencia, apenas logró el 6,9%, marcando la crisis de la élite política que ha dominado el país durante más de un siglo.

La tensión se mantiene alta en Bogotá, donde la posibilidad de un resultado ajustado podría desencadenar protestas. La polarización y las acusaciones cruzadas complican la expectativa de una transición pacífica.