La UEFA acusa a Infantino de no cumplir promesas de transparencia

La Unión Europea de Asociaciones de Fútbol (UEFA) lanzó un duro mensaje este sábado tras el anuncio de la FIFA de suspender su proyecto de privatización de torneos. En un comunicado, el ente rector del fútbol europeo señaló que “debemos identificar a los responsables y exigirles que rindan cuentas”, al tiempo que advirtió que no descarta “ninguna opción” para el futuro. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, fue acusado de no cumplir con promesas de transparencia que hizo durante su campaña para acceder a la presidencia en 2016. La UEFA destacó que las palabras de Infantino –como “el dinero de la FIFA debe servir para el desarrollo del fútbol”– no se tradujeron en acciones concretas.

El proyecto FFE se hunde tras fuertes críticas

El plan de privatización, impulsado por la filial FIFA Forward Enterprise (FFE), fue rechazado por la UEFA y otros entes del fútbol debido a su falta de transparencia y posibles conflictos de interés. La UEFA había amenazado con no participar en torneos organizados por la FIFA si el proyecto seguía adelante. En el comunicado, el ente europeo acusó a la FIFA de “planes secretos en plazos acelerados”, urdidos por “individuos sin rostro y de dudoso beneficio para el deporte”. La decisión de suspender el plan se produjo tras una fuerte presión interna y externa, incluyendo el rechazo de varias federaciones y el cuestionamiento de la estructura financiera del proyecto.

¿Qué pasó con el plan y cuál es el impacto?

El proyecto FFE, que buscaba vender participaciones en torneos de la FIFA a inversores privados, fue presentado como una forma de financiar el fútbol mundial. Sin embargo, desde su lanzamiento en 2021, generó controversia por su transparencia y por el control que se creía que tenía la FIFA sobre los fondos. La UEFA, el más férreo opositor, señaló que el plan no garantizaba el uso ético de los recursos y que no se respetaban los intereses de los países y federaciones. La suspensión del proyecto podría afectar la financiación de torneos como la Copa del Mundo, que dependen de ingresos de patrocinios y ventas de derechos de televisión. La FIFA deberá ahora justificar su decisión ante la comunidad internacional y posiblemente reestructurar su modelo de gestión.

El cuestionamiento de la UEFA refleja una crisis de confianza en la administración de la FIFA. El ente europeo prometió trabajar con federaciones y confederaciones para evitar que errores similares ocurran. La situación podría afectar la relación entre la FIFA y sus socios, y abrirlá espacio para nuevas propuestas de gestión financiera del fútbol global.