Una encuesta de DC Consultores, firma de La Plata con alineación al gobierno de Javier Milei, arrojó que el 50,7% de los encuestados considera que Victoria Villarruel debería plantar bandera en la Ciudad de Buenos Aires para su futuro político. El resultado, obtenido a fines de junio, coincide con los coqueteos de la vicepresidenta con una eventual candidatura en 2027, un año clave para la Ciudad donde el intendente Jorge Macri ya anunció su intención de reelegirse. Aunque no se midió específicamente la intención de voto de Villarruel, la encuesta la ubicó como la opositora presuntamente más competitiva en el escenario porteño.

El estudio, publicado recientemente, se enmarca en un escenario donde el oficialismo intenta definir su estrategia electoral. Villarruel, marginada de las decisiones clave desde el inicio del gobierno libertario, ha buscado redefinir su rol en la política nacional. Su presencia en actos con gobernadores peronistas, especialmente en provincias clave, refleja una estrategia para consolidar un alianza que le permita contender en CABA. Sin embargo, su debut electoral fue en 2021, cuando se alineó al oficialismo en las elecciones de CABA, logrando un tercer puesto con 17 puntos porcentuales.

La encuesta resalta tensiones internas dentro del oficialismo. Mientras DC Consultores suele dar números positivos al gobierno nacional, sectores cercanos a la vicepresidenta cuestionan su metodología, argumentando que «la tiran para abajo a Victoria porque ella no es del sistema». Esto contrasta con la época de la gestión de Mauricio Macri, donde Villarruel incluso superaba al Presidente en sondeos. Ahora, su relevancia parece estar más ligada a la coyuntura nacional, donde el peronismo busca movilizar recursos para desafiar la derecha.

Los porteños, por su parte, priorizan la reducción de impuestos. La encuesta también aborda la gestión de Macri, cuestionada desde su llegada al cargo. Aunque su imagen mejoró en varios sondeos, el desafío sigue siendo si podrá reelegirse. La encuesta de DC Consultores, en ese contexto, no solo mide candidatos, sino también el estado de la oposición y las expectativas de un electorado que reclama cambios en el modelo económico.

La encuesta refleja la complejidad de la política porteña, donde Villarruel intenta redefinir su rol mientras el oficialismo evalúa su lugar en el escenario nacional. El análisis de su perfil y las dinámicas internas del peronismo marcan el escenario para las elecciones de 2027.