Volcán Fuego vuelve a mostrar actividad peligrosa
Volcán de Fuego vuelve a activarse con explosiones y ceniza
El volcán de Fuego incrementó su actividad en Guatemala con explosiones y columnas de ceniza que superaron los 6.000 metros. Las autoridades elevaron la alerta y ordenaron evacuaciones en zonas cercanas.
Aumento de actividad volcánica y medidas de emergencia
El volcán de Fuego, considerado el más activo de Centroamérica, mostró un agravamiento en su actividad este lunes en el departamento de Sacatepés, Guatemala. Explosiones fuertes, emisiones de lava y columnas de ceniza que alcanzaron más de 6.000 metros de altura marcaron el inicio de un nuevo ciclo eruptivo. Las autoridades elevaron el nivel de alerta a «anaranjada» a nivel nacional, previa a la etapa roja, y activaron evacuaciones preventivas en poblados cercanos al volcán.
La estatal Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) trasladó a residentes de dos aldeas a refugios en el centro del municipio de San Juan Alotenango. Imágenes divulgadas por cuerpos de emergencia mostraron explosiones que enrojecían las nubes y flujos de lava descendiendo por las laderas del volcán, de 3.763 metros de altura. «Si se ordena una evacuación o las condiciones representan un riesgo para su vida, aplique el principio de la auto evacuación», advirtió Valeria Urizar, vocera de Conred, en un video difundido en redes sociales.
Impacto en comunidades y movilidad
El Instituto de Vulcanología (Insivumeh) alertó de deslaves de material volcánico ardiente en las laderas con mayor peligro para las comunidades ubicadas en los flancos oeste y sur del volcán. El ministerio de Educación ordenó la suspensión de clases presenciales en dos municipios cercanos al volcán como medida de prevención. Por su parte, la policía de tránsito cerró una carretera que rodea el macizo volcánico y que conecta la costa sur con la ciudad colonial de Antigua, el principal sitio turístico del país.
El Insivumeh confirmó que las columnas de ceniza superaban los 6.000 metros, con caída de partículas en comunidades cercanas. De momento, las autoridades descartaron que el aeropuerto internacional se vea afectado. Sin embargo, se mantienen alertas por la posibilidad de impactos en aviones que operen en la zona. Las imágenes de las explosiones y los flujos de lava generaron preocupación entre residentes, que han vivido episodios similares en el pasado.
Contexto histórico y preparación ante futuras erupciones
El volcán de Fuego tiene un historial de erupciones frecuentes, con episodios destacados en febrero pasado y marzo de 2025, aunque esta última fecha podría ser un error en el relato original. La población de la zona, acostumbrada a los eventos eruptivos, ha desarrollado protocolos de autoevacuación, pero las autoridades insisten en la importancia de la coordinación institucional. El Insivumeh señaló que el volcán «evoluciona hacia una fase más explosiva», lo que exige un monitoreo constante y la preparación de planes de contingencia en caso de un escenario más grave.
La comunidad científica ha destacado la complejidad del volcán debido a su ubicación en una zona de actividad sísmica alta, lo que incrementa el riesgo de colapso de la cima o deslizamientos de laderas. En los últimos meses, se han registrado señales de presión en la superficie y cambios en la composición de la ceniza, que podrían indicar un aumento de la actividad. Las autoridades continúan evaluando el impacto en infraestructura y servicios básicos, especialmente en zonas donde se registran afectaciones recurrentes.
Mientras se mantienen las medidas de alerta y evacuación, las autoridades destacan la importancia de la vigilancia continua. El volcán de Fuego sigue siendo un desafío geológico, pero la preparación institucional y la conciencia de la población reducen el riesgo. La comunidad científica monitorea la situación para anticipar posibles escenarios, mientras que los residentes esperan la calma que suele llegar tras los episodios eruptivos.
Compartir nota