El exmandatario Alberto Fernández, en una entrevista con un medio uruguayo, criticó al Presidente Javier Milei y aseguró que fue «cancelado» por la sociedad argentina tras dejar la presidencia. «Me sentí cancelado en la sociedad argentina cuando dejé el gobierno», sostuvo, al tiempo que acusó al líder de la Coalición Cívica de «imbecilidad» por afirmar que la inflación superaría el 17.000% al asumir. «Hace artículos plagios, usa inteligencia artificial y es un personaje que no tiene ni idea de lo que está diciendo», lanzó, en un tono que reflejó su descontento con la agenda económica actual.

El exjefe de Estado también cuestionó el rol de los medios, argumentando que recibieron «un espacio abrumador» al líder de la Coalición Cívica antes de su llegada al poder. «Quisieron convertirlo en un estadista, pero no es más que un pobre imbécil que dice cosas que yo creo que tiene un problema psiquiátrico», declaró. Esta frase, en particular, mostró su desconfianza hacia la capacidad de Milei para liderar el país, algo que se suma a las críticas previas de figuras del kirchnerismo y de la oposición.

Además, Fernández abordó la causa penal por violencia de género que involucró a su exmujer, Fabiola Yañez. Aseguró que se trató de una «falsa denuncia» y que se inventó una «vida lujuriosa y lujosa» que nunca tuvo en Olivos. «Inventaron una vida que no existió», afirmó, lo que reflejó su intención de defender su imagen tras años de controversia. Este tema, aunque no nuevo, sigue siendo un punto delicado en su trayectoria política.

El expresidente también reflexionó sobre el impacto de los últimos dos años tras su salida del poder, destacando que «lamentablemente en la Argentina todas las cosas que pasaron fueron negativas». Su crítica a la situación nacional y a la percepción de su rol como figura política refleja una postura de desgaste, en medio de una disputa institucional que continúa marcando el escenario político.

La entrevista de Fernández resalta la tensión entre el kirchnerismo y la agenda de Milei, además de su intento de reconstruir su imagen pública. La crítica a los medios y a la narrativa actual no solo refleja su postura personal, sino también una lucha por definir el lugar del exmandatario en un escenario donde su influencia se ve limitada.