Carlo Ancelotti modificó el esquema de Brasil en el segundo tiempo, optando por un 4-2-3-1. Endrick reemplazó a Lucas Paquetá y Martinelli ingresó para reforzar el ataque. El delantero del Arsenal marcó el gol de victoria en el minuto 90.

El entrenador italiano valoró la cohesión del equipo: «Los jugadores trabajan juntos y eso es clave». Sin embargo, no ocultó la decisión de no incluir a Neymar al inicio: «Esperábamos a la prórroga. Hablé con él y le dije que entraba si no empatábamos».

Aunque el brasileño no estuvo en el once inicial, Ancelotti confía en su capacidad. «Si hubiera sido necesario, habría ingresado en el minuto 60 o 65», explicó. La victoria confirmó la eficacia de los ajustes tácticos.

El triunfo de Brasil sobre Japón reflejó la adaptabilidad del entrenador y la calidad del plantel. Ancelotti se mostró satisfecho con el resultado y la paciencia del equipo.