En el Mundial 2026, la escena más recordada no fue el 2-1 sobre República Checa, sino el momento en que Cho Gue-Sung bajó del bus con un termo y una bombilla. La acción, grabada por cámaras del estadio, se convirtió en un hito inesperado.

El jugador, de 28 años, es delantero del Midtjylland y figura clave de la Selección coreana. En el Grupo A, su actitud en la previa del partido no pasó desapercibida. Alguien grabó el momento, y la imagen recorrió redes como un testimonio de una costumbre ajena a la cultura coreana.

Para Cho, no es la primera vez que se convierte en protagonista fuera del campo. En Qatar 2022, su doblete contra Ghana lo catapultó a la fama. Su habilidad para destacar en el ataque lo convirtió en modelo de revistas internacionales, como Vogue.

Ahora, el foco se centra en su ritual del mate. Las redes especulan sobre su origen. La teoría más extendida apunta a un vínculo indirecto con el fútbol rioplatense, a través del capitán Heung-Min Son. Pero la verdad sigue siendo un misterio.

La imagen de Cho con el mate no solo fue viral, sino un símbolo de cómo el fútbol globaliza costumbres. Entre el humor y la curiosidad, se abre una puerta a la interculturalidad.