La Cámara de Casación rechazó la apelación de la defensa de Cristina Kirchner, manteniendo las restricciones impuestas en su arresto domiciliario. La ex mandataria, condenada a seis años por corrupción en el caso Vialidad, sigue bajo monitoreo electrónico y con limitaciones en visitas y uso de la terraza.

El Tribunal Oral Federal 2 (TOF 2) ejerce la ejecución de la pena, confirmada por la Corte Suprema en 2023. Las condiciones incluyen un máximo de tres visitas semanales, dos horas por visita, y un horario reducido en la terraza. La tobillera electrónica y el control de movimientos son parte de las medidas establecidas.

La defensa de Kirchner buscó revertir esas restricciones, pero la Sala IV del máximo tribunal penal mantuvo el régimen impuesto. El planteo surge tras la decisión del TOF 2, que en marzo de este año reafirmó el protocolo de conducta. Las medidas se aplican tras un escrutinio judicial de su comportamiento durante el arresto domiciliario.

Las restricciones continúan vigentes, reflejando la decisión de un tribunal sobre la implementación de las condiciones de la pena. La situación resalta la complejidad del caso Vialidad y las implicaciones legales para la ex presidenta.