Dehidratación en deportistas: el riesgo de no reponer líquidos es mortal
La Sociedad Española de Medicina del Deporte alerta sobre los peligros de la deshidratación en actividades físicas intensas. Expertos explican que perder el 2% del peso corporal ya pone en riesgo la vida, especialmente en calor.
¿Por qué la deshidratación es peligrosa para los deportistas?
Durante actividades como maratones o ultramaratones, el cuerpo pierde agua y electrolitos a una velocidad alarmante. Según el documento de la Sociedad Española de Medicina del Deporte (Semed), incluso la pérdida del 2% del peso corporal puede afectar la salud y el rendimiento. «El organismo no puede disipar el calor cuando no hay líquidos suficientes, lo que lleva a un aumento incontrolado de la temperatura y riesgo de golpe de calor», explica Pedro Manonelles, médico del deporte. Este trastorno, si no se atiende a tiempo, puede causar daños irreversibles al sistema nervioso o incluso la muerte.
La importancia de reponer electrolitos, no solo agua
El sudor no solo elimina agua, sino también sales minerales como sodio, potasio, calcio y magnesio. Estos iones son esenciales para la regulación de la temperatura corporal y el funcionamiento muscular. «Sin reponerlos, el cuerpo no puede contrarrestar el estrés térmico y se generan síntomas como calambres, mareos y disminución del rendimiento», advierte Manonelles. En condiciones de calor extremo, la pérdida de electrolitos puede ser fatal si no se compensa con bebidas isotónicas o sal de mesa. El documento de Semed recomienda hidratar en intervalos regulares, sin excederse, para evitar la sobrecarga de líquidos.
¿Cuánto se pierde y cómo reponerlo?
Una persona sedentaria en clima moderado pierde entre 2 y 2,5 litros de líquido por hora, según los datos del Grupo de Trabajo Nutracc. En deportes de alta intensidad, esa cifra puede duplicarse. «Reponer lo perdido es casi imposible en carreras largas, pero intentar compensar es vital», dice el especialista. La clave está en beber antes, durante y después de la actividad, usando soluciones que contengan electrolitos. Además, se debe evitar el exceso de azúcar en las bebidas, que puede causar malestar digestivo. El equilibrio hidroelectrolítico no solo mejora el rendimiento, sino que previene complicaciones como la deshidratación crónica o el colapso circulatorio.
La deshidratación en deportistas no es un problema menor: puede ser mortal si no se atiende. Las nuevas recomendaciones de Semed subrayan que la hidratación debe ser proactiva y equilibrada, adaptada a las condiciones climáticas y el tipo de actividad. En climas cálidos, como los de muchas regiones latinoamericanas, este cuidado es aún más crítico. La prevención, en este caso, puede salvar vidas.
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