Un descubrimiento en Florencia revela una historia antigua que podría conectar con la creación de Coca-Cola.
Descubren una bebida similar a Coca-Cola en farmacia de hace 130 años
Una documentación encontrada en la antigua Farmacia de San Marcos sugiere que una bebida elaborada con nueces de kola y hojas de coca existía más de un siglo antes de que naciera la gaseosa más famosa del mundo. El folleto del siglo XIX describe un «elixir vinoso reconstituyente» con ingredientes idénticos a los de Coca-Cola, aunque sin alcohol.
Un folleto del siglo XIX revela la existencia de un tónico
La hipótesis surgió al encontrar un folleto publicitario de mediados del siglo XIX, descubierto durante la reorganización del patrimonio histórico de la antigua Farmacia de San Marcos, en la vía Cavour. El documento menciona un «Elixir vinoso reconstituyente», un preparado capaz de aliviar el cansancio físico y mental, dolores de cabeza y debilidades asociadas a la edad o esfuerzos intensos. El rector del convento de San Marcos, el padre Manuel Russo, afirmó que ese producto era uno de los más solicitados en la farmacia de los frailes dominicos. La receta, según el testimonio del religioso, se remonta al siglo XVIII, pero su difusión masiva ocurrió entre finales del XIX y principios del XX.
La conexión con la historia de Coca-Cola
El elixir, según el folleto, estaba compuesto por treinta gramos de nuez de kola y diez gramos de hojas de coca boliviana infusionados en una mezcla alcohólica. Esos ingredientes coinciden exactamente con los usados en la Coca-Cola original, que nació en 1886. Según la reconstrucción histórica, los componentes llegaron a través de misioneros que trabajaron en América Latina y África. Poco tiempo después, el farmacéutico estadounidense John Stith Pemberton utilizó estos mismos elementos para crear su «French Wine Coca», una bebida medicinal que, tras la entrada en vigor de la ley seca en Georgia, se transformó en la gaseosa que hoy conocemos. La diferencia radica en la sustitución del alcohol por agua carbonatada y jarabe de azúcar, un ajuste que permitió su comercialización en Estados Unidos.
El legado de los frailes dominicos en el mundo de la farmacia
La farmacia de San Marcos, fundada en el siglo XVII, fue un nodo clave de intercambio entre tradiciones europeas y culturas colonizadas. Los frailes dominicos, al tener acceso a ingredientes locales como la coca, integraron sus conocimientos en recetas que combinaban prácticas médicas y comerciales. El padre Russo destacó que el «Elixir vinoso reconstituyente» no solo era un producto de interés para los habitantes de Florencia, sino que también atrajo la atención de viajeros y comerciantes que lo exportaron a otros mercados. Esta conexión entre Italia y América Latina, en un contexto de colonización y comercio, muestra cómo las ideas y ingredientes se movilizaban a través de redes globales, un fenómeno que hoy se enmarca en el estudio de las historias cruzadas entre el colonialismo y el consumo moderno.
¿Un antepasado o una coincidencia?
Aunque no hay un vínculo directo entre la farmacia florentina y la Coca-Cola, las coincidencias en ingredientes y el uso de la coca como ingrediente principal generan preguntas. La coca, utilizada en culturas andinas desde tiempos ancestrales, fue incorporada a recetas europeas como remedio para la fatiga. La nuesta de kola, por su parte, era un componente popular en medicina tradicional. La intersección de estas dos plantas en un contexto de globalización temprana sugiere que la idea de una «bebida revitalizante» no fue exclusiva de Estados Unidos, sino una tendencia que se extendió por Europa y América Latina.
Un hallazgo que reescribe la historia de las gaseosas
Este descubrimiento no solo resalta la creatividad de los frailes en la elaboración de productos medicinales, sino que también pone de relieve cómo las recetas pueden tener raíces en múltiples culturas. La farmacia de San Marcos, que hoy es un sitio de interés histórico, se convierte así en un testimonio de cómo las prácticas científicas y comerciales se fusionaron en un contexto de intercambio cultural. Para historiadores de la alimentación y el consumo, este caso es un ejemplo de cómo las industrias modernas pueden tener antecedentes en prácticas anteriores, reescribiendo la narrativa sobre el origen de las bebidas que hoy son iconos globales.
El hallazgo en la antigua Farmacia de San Marcos no solo conecta la historia de Florencia con la legendaria Coca-Cola, sino que también refleja cómo las ideas y ingredientes se movilizaron a través de redes globales en la era colonial. Esta investigación invita a reevaluar el rol de los espacios de intercambio cultural en la formación de las industrias alimentarias modernas, destacando la importancia de explorar los archivos históricos para comprender mejor la historia del consumo y la salud.
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