La recesión del consumo interno sigue afectando los principales canales de comercialización del país, obligando a las familias a recalcular cada gasto. Según datos del INDEC de abril de 2026, las ventas en supermercados, centros de compras y autoservicios mayoristas volvieron a caer interanualmente, profundizando la contracción del primer cuatrimestre.

En shoppings, las operaciones a precios constantes cayeron un 5,9% frente al mismo mes del año pasado. Este sector, más volcado en bienes no esenciales como indumentaria o electrodomésticos, refleja el impacto directo de la reducción de gastos prescindibles por parte de los hogares. La caída es más pronunciada que en los meses previos: en marzo hubo un retroceso del 13,3%, tras una baja del 0,1% en enero y 2,1% en febrero.

En supermercados, la facturación a precios constantes retrocedió un 3,7% interanual en abril, acumulando una contracción del 3,3% en los primeros cuatro meses del año. Aunque el mes mostró una leve mejora del 0,8% respecto a marzo, los números interanuales confirman la persistencia de la crisis. Las ventas en autoservicios mayoristas también cayeron un 5%, indicando un ajuste que afecta directamente la compra de alimentos y productos de limpieza.

Los datos reflejan una crisis del consumo que persiste en múltiples canales, marcada por la pérdida de poder adquisitivo y la reducción de gastos no esenciales.