El Mundial convierte terrazas de bares en negocio del verano
El Mundial ha generado un boom en el sector hostelero, pero las normativas municipales dificultan la instalación de pantallas en terrazas, especialmente en Asturias.
El Mundial no solo atrapa a los fans del fútbol, sino que también impulsa negocios como el hostelero. En muchas ciudades, los bares piden permiso para instalar pantallas en terrazas y retransmitir partidos, aprovechando el auge del torneo. Sin embargo, no todos los ayuntamientos aceptan la idea.
Mientras algunos consistorios permiten la instalación de teles con restricciones, otros rechazan la propuesta, argumentando que viola normas sobre ruidos o contaminación acústica. En Asturias, el debate gira en torno a si la instalación de pantallas es compatible con la normativa local.
Los datos muestran que el fútbol es clave para el sector: según la patronal del hostelero, los días con partidos pueden incrementar ingresos entre un 25% y 30%. Si «la Roja» llega a la final, se estima que inyectará 130 millones extra a la facturación del rubro.
Pendientes de las terrazas, los bares esperan una respuesta favorable para evitar aglomeraciones en locales cerrados y mejorar la experiencia de los clientes. La discrepancia entre autoridades y hosteleros pone de relieve la complejidad de equilibrar regulaciones y oportunidades económicas.
La interacción entre el fútbol y el sector hostelero revela cómo un evento global puede transformar dinámicas locales, pero también exige adaptarse a normativas que varían según la ciudad.
Compartir nota