La migración en España dio un giro radical en menos de cuatro décadas. En 1990, más españoles vivían fuera del país que dentro, pero en 2024 la tendencia se invirtió: 8,9 millones de personas nacidas en otros países residen en España, mientras que 1,6 millones de españoles viven en el extranjero. Este cambio refleja transformaciones económicas, demográficas y geopolíticas.

El giro se aceleró alrededor de 1995, cuando el número de inmigrantes superó al de emigrantes. Hoy, España enfrenta una contracción demográfica grave, ya que su tasa de fecundidad es de 1,12 hijos por mujer, por debajo del umbral de 2,1 establecido por la OCDE. La migración es clave para sostener el sistema de bienestar social.

Un gráfico interactivo muestra el flujo migratorio desde 1990 hasta 2024. Permite ver de dónde provienen las personas que viven en cada país y adónde se encuentran los nacidos allí que residen fuera. La herramienta filtra por género y muestra datos acumulados, no anuales. Por ejemplo, los 1,1 millones de marroquinos en España son la suma de décadas de llegadas, no un millón de personas en un solo año.

La migración se convierte en esencial para evitar la contracción demográfica, clave para el bienestar social en el país. El gráfico pone en evidencia cómo las dinámicas migratorias moldean la identidad y la estructura social.