Olvidar un heredero en un testamento puede anularlo
Hacer un testamento es importante, pero omitir herederos legítimos puede anularlo. La abogada Blanca Palmero explica que la preterición, un olvido jurídico, tiene consecuencias graves. La clave es distinguir entre preterición y desheredación.
Hacer un testamento parece la opción más lógica para evitar conflictos en la herencia. Sin embargo, el documento puede quedar sin efecto si no se incluyen a todos los herederos legítimos. La abogada Blanca Palmero destaca que este error, conocido como preterición, es más común de lo que se cree.
La preterición ocurre cuando un heredero forzoso —ese que por ley tiene derecho a recibir la legítima— no aparece en el testamento. Es un olvido involuntario, no una decisión consciente. Por ejemplo, alguien puede dejar todo a sus hijos conocidos, sin saber que otro hijo no registrado también tiene derechos.
Es crucial diferenciar la preterición de la desheredación. La primera es un error, mientras que la segunda es un acto intencional. La ley no permite repartir la herencia como se quiera: en España, la legítima se divide en partes obligatorias. Si un heredero legítimo no está incluido, el testamento puede perder validez.
Incluir a todos los herederos en el testamento es esencial. La preterición, aunque involuntaria, puede anular el documento. Ser consciente de este riesgo ayuda a evitar conflictos legales.
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