El calor extremo afecta a mascotas de forma crítica. Los colegios de veterinarios y el Ministerio de Derechos Sociales advierten que las altas temperaturas pueden provocar golpes de calor, quemaduras o deshidratación. Estos episodios aumentan un 35% en julio y agosto, según algunos datos.

Los profesionales insisten en la importancia de vigilar el bienestar animal. Veterinarios de regiones como Barcelona, Madrid y Alicante publicaron guías para cuidar a los animales en verano. La patronal ANFAAC también participó en la difusión de estas pautas. El objetivo es concientizar que la tolerancia al calor varía entre humanos y mascotas.

En casa, se recomienda evitar dejar a los animales en espacios expuestos al sol. El agua fresca y la sombra son esenciales. En caso de duda, acudir a un veterinario. Las autoridades destacan que ignorar estas medidas puede tener consecuencias legales y trágicas.

Proteger a las mascotas en clima extremo requiere atención constante. Medidas simples como evitar el sol y garantizar agua fresca pueden salvar vidas. La colaboración entre profesionales y dueños es clave para prevenir emergencias.