Un posteo con rosario y un brote psicótico marcan el cierre de un escándalo

Un rosario y un rezo: el mensaje de Moyano en Instagram

El exdiputado Facundo Moyano, quien fue detenido durante horas por el escándalo con la influencer Candela Arizaga, reapareció en redes sociales con un posteo que parece buscar distanciarse del episodio. En una historia de Instagram, mostró su mano izquierda sosteniendo un rosario, acompañado de un emoji de manos con gesto de rezo. La publicación, en tono sereno y con un enfoque en la espiritualidad, contrasta con la polémica que lo envolvió. La imagen, acompañada de un mensaje escueto, se convierte en un intento de reencauzar la percepción pública sobre su figura.

La situación se desencadenó el martes a primera hora, cuando la Policía de la Ciudad intervino en Avenida del Libertador al 5400 tras ver a Arizaga, de 23 años, descalza y semidesnuda en medio de la calle. Según relatos oficiales, Moyano intentó detenerla, lo que generó tensiones. La joven, luego de ser trasladada a un lugar seguro, permaneció bajo observación médica en un centro de salud. El dirigente gremial fue liberado tras horas de detención, aunque las autoridades no confirmaron si se abrió una investigación formal.

La defensa de Arizaga y el cierre de la investigación

Candela Arizaga, en declaraciones públicas, desvinculó al dirigente gremial del escándalo y atribuyó el episodio a un «brote psicótico» que, según ella, se resolvió tras una intervención médica. «Tuve un brote lamentablemente que lo voy a trabajar de acá en adelante para estar bien», aseguró la influencer durante una comparecencia en la fiscalía, donde prestó declaración dos días después del incidente. Afirmó que se sintió inconsciente durante el episodio y solicitó que se levante la restricción que le impide contactar a Moyano.

La joven negó, además, rumores sobre un consumo de drogas previo al incidente. Según fuentes cercanas, los testimonios de testigos y las cámaras de seguridad en la zona no respaldan esas versiones. La fiscalía, en tanto, se mostró reacia a confirmar si se inició una investigación por violencia de género. «No hay ninguna investigación abierta», dijo un funcionario en el ministerio de Justicia, aunque se mantuvo abierto sobre las posibles medidas de protección para Arizaga.

El impacto en la vida pública y el escenario de la situación

El incidente, aunque no fue formalmente calificado como delito, generó un revuelo en las redes y en el ámbito político. Moyano, quien ocupa la titularidad del sindicato de trabajadores de peajes y afines, enfrenta críticas internas por la imagen pública negativa que generó el episodio. En el gremio, se especula sobre su capacidad para reabrir la agenda laboral en un contexto de tensiones entre sindicatos y el gobierno.

Para Arizaga, el episodio representa un desafío tanto personal como profesional. Su presencia en las redes sociales, que antes era un punto de atención, ahora se ve afectada por la controversia. En un contexto más amplio, el caso resalta las complejidades de la relación entre figuras públicas y la normativa de protección contra la violencia de género. La Fiscalía, al no confirmar una investigación formal, deja abierta la posibilidad de que el caso quede sin resolución legal, lo que podría generar un precedente en la aplicación de las leyes de género.

El escándalo entre Moyano y Arizaga cerró con declaraciones contradictorias y una falta de claridad institucional. Mientras la influencer busca normalizar su vida pública, el dirigente gremial enfrenta la complejidad de reabrir su carrera política. La situación, aunque no conllevó una denuncia formal, deja en evidencia las fallas en el tratamiento de casos de violencia de género y el impacto en la vida de personas públicas.