Francia vivió la noche más calurosa desde registros históricos, con temperaturas superiores a los 40° en un 20% del territorio. La ola de calor provocó 40 muertes por ahogamiento, principalmente jóvenes, y tres fallecimientos en el suroeste.

En Carpentras, dos niños murieron asfixiados encerrados en su automóvil mientras su madre hacía compras. La temperatura alcanzó 37°, un nivel extremo que provocó múltiples emergencias.

Météo-France alertó sobre temperaturas récord en varias ciudades: 43,3° en Châteaumeillant, 42° en Saintes y 41,9° en Burdeos. París igualó la temperatura de Dubái, con 43° registrados en Vendée el martes.

El calor obligó al cierre de la Torre Eiffel a partir de las 4 de la tarde, mientras que la central de frío en La Défense no pudo enfriar las torres. Más de la mitad del país está en alerta roja, con 54 departamentos en ese nivel y otros 35 en alerta naranja.

El calor extremo afectó a casi 90% de la población francesa, con infraestructuras y servicios impactados. Las autoridades enfrentan un escenario crítico tras una ola que rompe récords históricos.