Familiares de víctimas del 11-S lanzaron una petición para que el alcalde de Nueva York no asista al acto.
35 mil firmas piden que el alcalde de Nueva York no participe en homenaje a las víctimas del 11-S
Una iniciativa en Change.org recopiló 35.000 firmas para que el alcalde Zohran Mamdani no participe en el homenaje al 25 aniversario de los ataques del 11-S. La petición, liderada por Giovanni Galante, aborda preocupaciones sobre su postura ante ideologías extremistas.
Familiares de víctimas del atentado del 11-S recolectaron 35.000 firmas en una petición en la plataforma Change.org para que el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, no participe en la ceremonia del 25 aniversario de los ataques del 11-S. La iniciativa, movida por Giovanni Galante, un hombre que perdió a su esposa en el ataque, busca que los organizadores del evento consideren si la presencia del alcalde «se alinea con la intención de la ceremonia y las expectativas de las familias afectadas».
La petición, que se puede firmar libremente, se centra en la postura del alcalde sobre ideologías que «contribuyeron a la violencia del 11-S». Galante subraya que para muchas familias, la participación en el acto conlleva la expectativa de defender valores como el rechazo a las ideas extremistas, algo que, según la iniciativa, «no se cumple claramente» en el perfil público de Mamdani. Entre las preocupaciones, se menciona su «aparente reticencia» a condenar expresiones como «globalizar la intifada», un lema ligado a llamados a la eliminación de los judíos.
Los firmantes también alertan sobre posibles vínculos del alcalde con individuos que menosprecian instituciones estadounidenses o defienden ideologías extremistas. La iniciativa, publicada en el sitio web del Memorial y Museo del 11-S, busca generar debate sobre el papel de la política local en la conmemoración de un evento con profundas implicaciones históricas. Aunque Mamdani no ha respondido públicamente a la petición, su postura ha sido criticada por algunos como «hostil» hacia los principios que el acto pretende reafirmar.
El acto del 11-S, celebrado anualmente en Nueva York, sigue siendo un espacio de reflexión para miles de personas, pero en este caso, la decisión de participar o no ha generado tensión. Las familias de víctimas, que han enfrentado décadas de luto, buscan que la memoria del ataque sea un recordatorio de los valores compartidos, no un espacio para discusiones políticas. La petición, aunque no cambia el evento, refleja la importancia de la coherencia entre la retórica oficial y las acciones concretas en momentos de dolor colectivo.
La iniciativa de Galante resalta la complejidad de equilibrar la política local con la memoria histórica en un contexto marcado por el dolor y las divisiones. Aunque la participación del alcalde no está asegurada, el debate refleja cómo eventos como el 11-S continúan siendo puntos de tensión en la sociedad norteamericana, donde el pasado y la política se entrelazan de manera inescapable.
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