Irán pide fin del bloqueo naval y sanciones para reabrir el estrecho
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohamad Baqer Zolgadr, anunció seis condiciones que Estados Unidos debe cumplir. Entre ellas, el levantamiento de las sanciones y la compensación por daños de guerra. La reapertura del estrecho está condicionada a que Washington corrija su comportamiento.
Condiciones del bloqueo naval
El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, vinculó la reapertura del estrecho de Ormuz al cumplimiento de compromisos asumidos en un memorando de entendimiento de junio. Entre las exigencias, el fin del bloqueo naval, el levantamiento de las sanciones y la compensación por daños causados durante las «guerras impuestas» por Estados Unidos. Zolgadr, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, destacó que las medidas son una corrección de comportamiento que «nunca cederá» en negociaciones ni en el ámbito militar.
Acciones de Irán en la región
Las demandas de Irán incluyen la retirada de fuerzas militares estadounidenses en el Golfo Pérsico, el cese de operaciones militares contra aliados como Líbano, Palestina, Yemen e Irak, y la liberación de fondos bloqueados. Además, el alto cargo reclamó el fin de amenazas contra Irán y la suspensión de ataques que, según Teherán, han dañado su infraestructura. Araqchí señaló que su país avanza en un acuerdo con Omán sobre el tráfico marítimo, aunque la reapertura del estrecho dependerá de la compensación por incumplimiento del memorando de junio.
Contexto de tensiones regionales
El estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más importantes del mundo, es clave para el 20% del comercio global de petróleo. La tensión entre Irán y EE.UU. se intensificó tras las sanciones impuestas a Teherán y las operaciones militares en el Golfo. La postura iraní refleja una combinación de rechazo a la presión externa y una estrategia para reafirmar su influencia regional. Expertos destacan que el control del estrecho podría tener impactos significativos en precios del petróleo y en la seguridad global.
La postura de Irán pone de manifiesto su deseo de equilibrar el poder regional, aunque la negociación con Estados Unidos sigue en un impasse. La reapertura del estrecho no solo dependerá de la cumplimiento de condiciones, sino también de la evolución de la relación entre ambos países. El acuerdo con Omán, aunque aún no confirmado, podría ser un factor clave en la resolución del conflicto.
Compartir nota