Un ataque con explosivos sacude la vía Panamericana minutos después de la toma de posesión del presidente De la Espriella

El ataque en Mandiva y el contexto de la nueva política de seguridad

Minutos después de que Abelardo De la Espriella asumiera la presidencia de Colombia, un vehículo con explosivos explotó en el peaje de Mandiva, ubicado en la vía Panamericana. El ataque, ocurrido el sábado, herió levemente a dos vigilantes que custodiaban la infraestructura. Según el ejército, la detonación fue provocada por un auto abandonado y una motocicleta que escapó del lugar. La zona fue evacuada y perros entrenados recorren el área para descartar artefactos restantes.

El incidente sucedió un día después que De la Espriella, un líder ultraconservador, anuncie el corte definitivo del diálogo con grupos armados, incluyendo la extinta FARC. En su discurso de toma de posesión, el nuevo mandatario advirtió que los grupos ilegales «tienen dos caminos: someterse al imperio de la ley o enfrentar la fuerza pública». La vía Panamericana, clave para el transporte entre Cauca y Valle del Cauca, fue la escena de su ceremonia inaugural, en la que delineó su enfoque de seguridad.

Las facciones de la FARC disidente y el escenario de conflicto

Las autoridades atribuyen el ataque a facciones de la FARC, como Dagoberto Ramos y Jaime Martínez, que no se alinearon con el acuerdo de paz del 2016. Estas disidencias, ubicadas en el sudoeste del país, han mantenido presencia activa en zonas de difícil acceso, según informes militares. La explosión en Mandiva, en una región con historia de conflicto armado, refleja la persistencia de la violencia incluso tras la firma del acuerdo de paz.

La ministra de Transporte, Elsa Noguera, condenó el ataque como «terrorista» y aseguró que el gobierno «no se va a arrodillar ante la violencia». En declaraciones públicas, subrayó el compromiso de restablecer la movilidad en la zona, aunque se reportan daños parciales en la infraestructura. La carretera, crucial para el comercio regional, permanece parcialmente cerrada, afectando la conectividad entre Cali, sede del acto de asunción de De la Espriella, y otros departamentos.

El ataque en Mandiva agudiza las tensiones en un contexto de endurecimiento de la política de seguridad del nuevo gobierno. Mientras se espera una evaluación completa de los daños, la zona sigue bajo vigilancia militar, y las autoridades instan a la población a evitar el área afectada. La respuesta del Estado podría marcar un precedente en la confrontación con grupos rebeldes en la región.