Japón enfrenta crisis demográfica: jubilarse no es opción, se trabaja hasta los 70
La población envejecida y la baja natalidad obligan a Japón a redefinir el retiro laboral, con más de 9 millones de personas mayores de 65 años empleados en 2024.
La escasez de jóvenes en Japón, donde la tasa de natalidad alcanzó su nivel más bajo histórico (1,15 hijos por mujer), ha forzado a empresas y gobierno a adaptar normativas. Para contrarrestar la falta de mano de obra, se extendió la edad de jubilación obligatoria, permitiendo que empleados trabajen hasta pasados los 70 años.
Según datos del Ministerio de Asuntos Internos, en 2024 el 25,3% de personas mayores de 65 años estaban activas en el mercado laboral, un porcentaje superior al de otros países como EE.UU., Reino Unido o Francia. Además, el 99,9% de las empresas japonesas implementó medidas para retener a trabajadores pasados los 65, y el 29,7% permite empleo hasta los 70 o más.
Una encuesta del Ministerio de Trabajo reveló que el 80% de quienes están en edad de jubilarse quiere seguir laborando, con el 70% prefiriendo hacerlo en su actual puesto. Este interés se explica en parte por la necesidad de generar ingresos, pero también por la falta de alternativas en un contexto donde la población se vuelve cada vez más anciana.
La tendencia de trabajar hasta los 70 refleja una transformación cultural en Japón, impulsada por la crisis demográfica. Este fenómeno no solo afecta a la economía, sino que también redefine la relación entre trabajo y vejez en una sociedad que enfrenta desafíos sin precedentes.
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