El permiso familiar y el contexto legal

Bárbara Yamila Cantero, integrante del clan delictivo Los Monos, fue autorizada por la Justicia federal a salir de su prisión domiciliaria para acompañar a su hijo en un shopping de Rosario. La resolución del juez Otmar Paulucci, concedida el miércoles, permitió a la mujer, condenada a cuatro años de cárcel, realizar la salida familiar bajo la condición de que se respete el horario y los requisitos establecidos. La autorización fue solicitada por la defensa, que argumentó el interés superior de los niños involucrados, pese al rechazo del fiscal federal Tomás Malaponte.

La investigación que llevó a su detención

La detención de Bárbara Cantero se produjo en agosto de 2022 durante un operativo de la Policía Federal en el barrio Vía Honda. La mujer era investigada por su rol en una banda narco que operaba bajo el liderazgo de su padre, Máximo Ariel “Viejo” Cantero, y que incluía a sus hermanos. Los investigadores sospechaban que Cantero gestionaba el tráfico de drogas desde la cárcel, donde estaba encarcelado su padre, y coordinaba la recaudación de ganancias. La investigación se desarrolló en las celdas de la cárcel de Piñero, donde se alojaban los familiares de Cantero, y en la cárcel de Coronda, donde está preso un colaborador de la causa.

El rol de la mujer en la organización delictiva

Según la hipótesis que seguían los investigadores, Bárbara Cantero era la encargada de llevar mensajes a los puntos de venta de droga y gestionaba la recaudación de los ingresos. La red delictiva, liderada por su padre, abarcaba zonas como Rosario y Cañada de Gómez, y sus miembros vendían cocaína en barrios como Triángulo Moderno, Villa Banana e Hipotecario. La operación fue coordinada por la fiscal federal Adriana Saccone, quien ordenó los allanamientos en las cárceles donde estaban presos los familiares de Cantero, en busca de pruebas que confirmaran su participación.

El impacto de la decisión judicial

La autorización para la salida de Cantero generó debate en el ámbito legal y social, ya que implica un equilibrio entre la pena imposta y la protección de los derechos de los menores. La defensa sostuvo que el permiso apunta a resguardar la convivencia familiar, un tema que ha sido discutido en casos similares de condenados con hijos menores. Sin embargo, el fiscal federal cuestionó el criterio, argumentando que la decisión podría poner en riesgo la integridad del proceso judicial. Este caso refleja la complejidad de aplicar la justicia en contextos donde confluyen responsabilidad penal y derechos humanos.

Antecedentes de la causa

La investigación que llevó a la detención de Cantero comenzó tras el rastro de un vendedor de cocaína que abastecía puntos de venta en distintas zonas del conurbano. Los allanamientos en las cárceles fueron clave para esclarecer la red de comunicación entre los presos y los puntos de venta, lo que permitió consolidar la acusación contra Cantero. La causa fue instruida por el juez federal Carlos Vera Barros, quien autorizó las medidas de investigación que culminaron en su detención. Este caso destaca la labor de las autoridades en desmantelar estructuras delictivas que operan incluso desde la cárcel.

La autorización de la salida de Bárbara Cantero pone en evidencia la tensión entre el sistema penitenciario y la protección de los derechos familiares. La decisión, tomada en un marco legal complejo, deja abierta la discusión sobre cómo equilibrar la aplicación de la justicia con las necesidades de los menores involucrados, un tema que seguirá generando debate en el ámbito judicial.