Miroslav Koubek, ex jugador y entrenador de República Checa, dejó el cargo tras la mala actuación del seleccionado en la Copa del Mundo 2026. La Federación checa anunció su salida este lunes, tras llegar a un acuerdo para finalizar su contrato hasta junio de 2028.

El conjunto centroeuropeo fue eliminado en fase de grupos tras perder con Corea del Sur y México, y empatar con Sudáfrica. Koubek admitió su responsabilidad: «Tras el fracaso en el Mundial, del que asumo mi parte de responsabilidad, he presentado mi dimisión». La decisión fue aceptada por el presidente de la Federación, David Trunda.

La situación se complicó con la salida de dos figuras clave. Patrik Schick, delantero del Bayer Leverkusen, terminó su carrera con la Selección tras 10 años. También se retiró Tomás Holes, defensor de 33 años. Schick destacó en redes: «El fútbol checo da para mucho más».

La Selección enfrentará a Croacia, Inglaterra y España en la Liga de las Naciones. Las salidas de Schick y Holes marcan un antes y un después en la historia reciente del fútbol checo.