La situación política y judicial de Manuel Adorni ha generado una tensión interna en el oficialismo del Senado, con el riesgo de una movilización institucional que podría afectar el funcionamiento del Congreso. La Libertad Avanza evalúa si retrasa la sesión prevista para este jueves, con el objetivo de evitar que la oposición y sus aliados aprueben una moción de censura contra el jefe de Gabinete.

La decisión dependerá de la reunión de labor parlamentaria entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y los jefes de bloque, convocada para el miércoles. Fuentes del Senado indicaron que, aunque la sesión «lo más probable es que no se lleve a cabo», se busca definir términos para otorgar una semana adicional al Ejecutivo o al propio Adorni para resolver su situación. Desde el PRO se reiteró que «no debería pasar un día más en el cargo», según una autoridad del partido.

La crisis de Adorni, encauzada por investigaciones judiciales, se intensificó tras el escándalo revelado en marzo sobre su viaje en avión presidencial a Nueva York. El exministro enfrenta causas por gastos privados en Punta del Este y la adquisición de propiedades, algunos pagados en efectivo. En su declaración jurada, admitió haber ganado cientos de miles de dólares por inversiones en criptomonedas, aunque la Justicia sospecha que podría estar mintiendo.

El debate sobre la sesión del jueves también involucra al peronismo de José Mayans, que busca desexponer a los senadores que presionan por la remoción de Adorni. La inacción del Ejecutivo en la resolución de la crisis ha exacerbado la tensión, poniendo en juego la estabilidad del bloque que apoya al gobierno.

La situación de Adorni no solo pone en peligro su cargo, sino que también genera una crisis institucional que podría afectar el funcionamiento del Congreso y el equilibrio político en el Senado. La decisión final dependerá de cómo se resuelva el escándalo judicial y de la postura del oficialismo frente a la presión por una remoción.