La fiebre del queso cottage arrasa en España y Mercadona lucha por adaptarse
El queso cottage, una cuajada insulsa, se convierte en hit de ventas. Mercadona y empresas como Entrepinares ajustan estrategias para satisfacer la demanda.
En 2024, el Departamento de Agricultura de EEUU se sorprendió al detectar un salto inusual en las ventas del queso cottage. No fue un error, sino una ola global que ahora impacta a España. La fábrica de Vilalba, en Lugo, será la sede de la mayor producción de este producto en el país, con inversión de más de 20 millones de euros.
El fenómeno no se limita a las exportaciones. Mercadona, que durante años buscaba un proveedor nacional para su queso, enfrenta escasez. La compañía cambió varios proveedores por la alta demanda, un problema que antes era controlable. «El queso cottage no es un producto común en la cultura gastronómica española», dice un analista.
Pero ¿por qué la explosión de popularidad? Este queso, de textura plana y bajo contenido graso, se ha convertido en estrella en redes sociales. TikTok, con su enfoque en contenido sencillo y viral, popularizó su uso en recetas saludables. En Estados Unidos, donde se consume dos veces más que en España, la tendencia se trasladó al continente.
Entrepinares, la mayor quesería del país, ahora produce siete millones de kilos anuales de queso cottage. «Es un cambio drástico», explica un responsable. Antes, la empresa no fabricaba queso fresco, algo que ahora se vuelve clave para competir en el mercado.
La fiebre del queso cottage refleja un desplazamiento cultural hacia productos accesibles y versátiles. Empresas como Mercadona y Entrepinares adaptan sus estrategias para no quedarse atrás, mientras la industria argentina sigue en fase de ajuste.
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