Un compromiso que no tiene miedo al esfuerzo

Leonel Flores, nacido el 6 de febrero de 2007, no oculta su deseo de demostrar su talento. El joven extremo de Boca Juniors, que debutó en la Primera División el 16 de julio, se mostró contundente al hablar de su compromiso: «Cuando me pongo esta camiseta, tengo que dejar todo adentro de la cancha porque si algún día viene otro, me puede sacar el puesto. Tengo que dar el doble de lo que di al principio, cuando ya era titular». Su frase, difundida por redes sociales, refleja una mentalidad de lucha constante.

El camino hacia la cancha de Primera no fue fácil. Llegó al club en 2014 tras un sacrificio de sus padres, quienes lo apoyaron desde el inicio. «Mi familia me ayuda mucho y gasta mucho en mí para que yo pueda venir a entrenar. Yo me levanto todos los días a las 5 y media de la mañana para venir al predio, es mi segunda casa», recordó en una entrevista anterior. Aunque su llegada fue en la Novena División, su sueño de llegar a la máxima categoría nunca se desvaneció.

La explosión en la Copa Argentina y su papel clave

El punto de inflexión llegó en la Copa Argentina, donde Flores se convirtió en una figura destacada. Su gol contra Sarmiento, que rompió una racha de diez años sin debutantes con goles en la cantera, lo catapultó al primer plano. «Fue un grito histórico», destacó un comentarista en las redes. Desde entonces, su presencia en los once titulares es constante.

Su progresión no solo es individual, sino también colectiva. En el duelo contra Newell’s, Flores fue clave en la jugada que llevó al empate de Alan Velasco. Su velocidad y toque de precisión lo convierten en una opción clave en el flanco derecho. Arruabarrena, su entrenador, lo apoyó desde el inicio, lo que le permitió desarrollarse en partidos importantes. «Encarando con su mejor perfil», destacaron críticos en el campo.

La trayectoria de Flores no solo es un hito personal, sino también un reflejo de la renovada cantera del club. Con su estilo, velocidad y mentalidad de lucha, el joven extremo se convierte en una pieza clave para el futuro de Boca. Su camino, marcado por el esfuerzo y la dedicación, sigue siendo inspirador.