Magnific, ex Freepik, abraza IA y anuncia ERE en España
La empresa, que nació como Freepik, ahora se llama Magnific y anuncia un ERE en España que afecta a casi un tercio de sus empleados.
Magnific, la empresa que surgió de Freepik, está en medio de una transformación acelerada impulsada por la inteligencia artificial. Desde su conversión al sector de la IA, la compañía ha redefinido su enfoque, dejando atrás su etapa como proveedor de recursos gráficos. Sin embargo, este cambio tecnológico ha traído consecuencias laborales: este miércoles se confirmó que el ERE afectará a aproximadamente un tercio de sus empleados en España.
El ERE, que aún está en fase de negociación, impacta a 30% de los 350 trabajadores en el país, según fuentes del sector. Aunque la empresa tiene presencia global y cuenta con más de 450 empleados, el procedimiento se limita a la organización española. La medida forma parte de una estrategia para ajustar la plantilla en un mercado donde la automatización redefine los roles tradicionales.
En España, un ERE no significa despidos directos, sino un proceso legal que requiere consultas con las representaciones de los trabajadores. La ley establece que la empresa debe negociar condiciones, posibles reducciones de impacto y alternativas para los afectados. Magnific confirmó el procedimiento en un comunicado: “Estamos en un proceso interno para adaptar nuestra organización a los desafíos de la transformación digital”.
La decisión resalta la tensión entre la adopción de la IA y la necesidad de ajustar estructuras laborales. En un sector donde herramientas generativas redefinen el diseño y la producción, las empresas enfrentan la doble carga de modernizar su modelo y reconfigurar su plantilla. Para Magnific, el ERE se convierte en un paso inevitable para alinear su crecimiento con los cambios tecnológicos que lo impulsan.
La conversión de Freepik a Magnific muestra cómo la IA no solo transforma productos, sino también procesos internos. El ERE en España refleja la complejidad de integrar innovación y ajustar empleos en un contexto de rápida evolución. Aunque la compañía busca reinventarse, la decisión deja en claro que la transición tecnológica conlleva un costo humano que no siempre es fácil de gestionar.
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