El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 1 de Avellaneda condenó a Ramiro Vivero (22) y Michele Suárez (21) por el crimen de Adrián Pablo Carrea, un electricista asesinado en enero de 2024. Los jueces los consideraron coautores del delito de homicidio calificado, por el uso de arma de fuego y por ser cometido en poblado y en banda.

Carrea, junto a su hijo Julián, fue abordado en una camioneta cuando acudió al encuentro de una moto publicada en Marketplace. Tres delincuentes los emboscaron, les robaron 3.000 dólares y lo mataron con dos balazos. La víctima recibió un tiro en el pecho y otro en la pierna derecha, falleciendo horas después en el hospital Mi Pueblo.

La familia del electricista, que tenía un almacén en Longchamps, señaló que la publicación de la moto era falsa y que el diálogo con los supuestos vendedores duró semanas. La causa fue investigada por el fiscal Elbio Laborde y se resolvió tras cuatro allanamientos en la zona sur del conurbano.

Durante la investigación, se secuestraron un revólver calibre .22, una pistola 9 milímetros, una gorra con sangre, cinco celulares y documentación relevante. Ángel Tello, tercer acusado, fue absoluto.

El caso cerró con la condena de los dos jóvenes, mientras la familia sigue en duelo por la pérdida de su progenitor, cuya nieta de 4 años presenció el crimen junto a su hermana de 6 años.