Marcela Ternavasio, especialista en política argentina, sostuvo que la polarización no es un fenómeno nuevo en la historia del país. «La polarización, históricamente, como parte de la modernidad política, tiene como punto de partida las revoluciones atlánticas», explicó. Aclaró que este fenómeno surge cuando «se condena todo un pasado y se promete un futuro mejor», generando inmediatamente un «contrincante: el contrarrevolucionario».

En el caso argentino, Ternavasio destacó que la polarización ha sido un recurso constante en distintas etapas. «El primer gran momento fue el rosismo, seguido por el yrigoyenismo, el peronismo, el kirchnerismo y hoy el mileísmo», detalló. Cada uno de estos movimientos, según ella, se caracteriza por «liderazgos personalistas» que aspiran a encarnar causas políticas como la nación, la libertad o la federación.

La especialista también abordó el rol de la Constitución Nacional de 1853 como contracara de ese poder polarizante. «Los años de construcción del Estado Nacional inscribieron un gran consenso liberal para suturar las divisiones del pasado», dijo. En ese contexto, mencionó que Juan Manuel de Rosas utilizó un lenguaje religioso para consolidar su liderazgo frente a «impíos unitarios».

La especialista alertó sobre la repetición de patrones históricos, donde el poder político siempre busca construir divisiones para legitimarse. En la actualidad, el gobierno «crea narrativas del pasado», según Ternavasio, que reflejan una continuidad en la estrategia de polarización.