La tendencia de ver perros en cochecitos en centros comerciales o parques ha generado la percepción de que las mascotas están ocupando el lugar de los hijos en familias envejecidas. Sin embargo, un estudio reciente pone en duda esa visión. En España, la Red Española de Identificación de Animales de Compañía señala que hay más de diez millones de perros censados frente a menos de dos millones de niños de 0 a 4 años. Esta brecha ha sido tomada como señal de un posible relevo.

En Corea del Sur, la venta de cochecitos para perros supera la de carritos infantiles, reflejando una crisis demográfica. Hasta en templos como el de Ichigaya Kamegaoka, Japón, se adaptan rituales tradicionales al nuevo fenómeno. Ahora se bendicen mascotas en lugar de niños, algo que ha calado en culturas donde la natalidad se resiente.

El estudio analiza si las mascotas desempeñan un rol complementario, no sustitutivo, en la vida familiar. Analiza factores como la conexión emocional, el tiempo de acompañamiento y la dinámica del hogar. La conclusión sugiere que, más allá de la estadística, las mascotas son integradas como miembros especiales, no como sustitutos.

El análisis pone en cuestión la idea de que las mascotas reemplazan a los hijos, destacando un vínculo único que no implica substitución. La tendencia refleja cambios en la estructura familiar y la importancia de la compañía animal en sociedades con menores tasas de natalidad.