La Cámpora celebró un banderazo en el Parque Lezama el día de la Bandera para pedir la libertad de Cristina Kirchner y su nueva candidatura. Su hijo, Máximo Kirchner, fue el único orador y criticó al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, en un discurso de poco más de media hora.

«Los que todos los días hablan de unidad ni siquiera son capaces de ir a verla a San José a decirle: ‘Compañera ¿cómo está? ¿necesita algo?'», reclamó, mientras se quejó de los que «niegan la figura de Cristina» y cuestionaron su conducción durante su prisión domiciliaria.

En otro pasaje, Máximo afirmó que «está muy claro de quién debe ser la conducción de este proceso político» y destacó que «Cristina sabía cuál era su destino pero aún así no la pudieron doblegar». Cerró pidiendo una nueva candidatura de CFK: «Queremos tener una candidata y no candidatos por default».

En el evento, asistieron ex líderes como Amado Boudou, intendentes como Gustavo Menéndez (Merlo) y Mayra Mendoza (Quilmes), junto a ex funcionarios y senadores. El gobernador bonaerense no estuvo presente, aunque su entorno asegura que referentes de su espacio político participaron en la multitud.

La interna peronista se intensifica con el llamado a una candidatura de Cristina Kirchner, mientras se profundiza el distanciamiento entre sectores del frente de izquierda. La falta de unidad se vuelve un tema central en las próximas elecciones.