El 7 de agosto, Gustavo Petro deberá abandonar su cargo. Los dos candidatos al balotaje presentan propuestas divergentes para afrontar desafíos nacionales. Abelardo De la Espriella, libertario, promete erradicar la política socialdemócrata del último mandato. En cambio, Iván Cepeda, del oficialismo, defiende profundizar políticas sociales que redujeron pobreza y desigualdad, pero corrigiendo errores actuales.

En seguridad, Cepeda apuesta por diálogos de paz con grupos armados, aunque cuestiona el enfoque del gobierno actual. De la Espriella, por su parte, propone una estrategia militar intensiva, con tecnología y «fuerza de las armas» para combatir insurgentes. «La paz no se negocia, se impone», sostiene.

Sobre el narcotráfico, ambos coinciden en criticar el modelo prohibicionista. Cepeda impulsa regulaciones para cannabis, amapola y hoja de coca, «superando enfoques que las equipararon» con drogas ilícitas. De la Espriella, en cambio, propone fumigaciones con herbicidas biológicos y adhiere a políticas antidrogas de Donald Trump, incluyendo bombardeos a embarcaciones presuntamente vinculadas al tráfico.

La economía enfrenta un déficit primario del 3,5% del PIB en 2025, el más alto en tres décadas. Ambos candidatos deben resolver crisis fiscal y empleo, sin mencionar detalles específicos en el contenido proporcionado.

Las propuestas contrastan: Cepeda busca continuidad con ajustes, mientras De la Espriella apuesta por un enfoque radical en seguridad y drogas. El balotaje define el rumbo del país.