Microsoft ha decidido ampliar el plazo de soporte para Windows 10 hasta el 12 de octubre de 2027 a través del programa Extended Security Updates (ESU). Esta prórroga, que inicialmente estaba prevista para 2026, permite a usuarios que no han migrado a Windows 11 recibir parches de seguridad críticos.

El ESU no incluye mejoras de producto, nuevas funciones o soporte técnico completo. Su objetivo es reducir riesgos de ciberataques en dispositivos que aún usan la versión 22H2 de Windows 10. Aunque la compañía promovió la transición al sistema más reciente, la extensión refleja la persistencia del sistema en el mercado.

Según datos de StatCounter, Windows 10 sigue en alrededor del 26% de los equipos, frente al 72% de Windows 11. La alta adopción del sistema operativo más reciente no ha eliminado la necesidad de una prórroga, ya que millones de usuarios aún lo usan. La decisión de Microsoft busca equilibrar la seguridad con la realidad de la adopción gradual.

La extensión del soporte refleja el equilibrio entre seguridad y la realidad del mercado. Microsoft facilita la transición, pero reconoce que la migración a Windows 11 sigue siendo un proceso en curso.