El mandatario argentino, Javier Milei, arribó hoy a Lima para asistir a la asunción de Keiko Fujimori como presidenta de Perú, en un acto que se enmarca en su agenda de visitas institucionales. Esta decisión se produce días después de que Milei recibiera a la jefa del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, en un encuentro que no fue divulgado públicamente. La tensión diplomática con Brasil, generada por las críticas del Presidente argentino a su par, Lula da Silva, sigue en segundo plano, pero no ha afectado la agenda de Milei.

En el mismo contexto, la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (Fesprosa) denunció una nueva tanda de despidos en el Hospital Posadas, uno de los centros de salud más importantes del país. Según la organización, la lista de 64 contratos no renovados supone «despidos» en la práctica, ya que no se brindaron explicaciones oficiales ni se mantuvo un diálogo con los trabajadores. «Nos enteramos el viernes a la noche de una lista de 64 no renovaciones que, en los hechos, son despidos. El hospital no emitió ningún comunicado que explique los motivos», sostuvo Victoria Rodríguez, secretaria general de CICOP-Posadas.

El anuncio de la organización gremial se suma a un proceso que, desde el inicio del gobierno de Milei, ya supera los 200 desvinculaciones en el sector salud. Fesprosa advierte que estas medidas impactan directamente en la capacidad operativa del hospital y rechaza la política de recorte como parte de una «estrategia de austeridad que no prioriza la atención pública». La sindicalista señaló que los trabajadores están organizando una medida de fuerza conjunta para exigir la reincorporación de los empleados afectados, lo que podría derivar en paros o protestas en las próximas semanas.

La situación en el Hospital Posadas se ubica en un escenario más amplio de ajustes en el sector público, donde Milei ha implementado una política de reducción de gastos, incluyendo la supresión de empleos en instituciones como el Hospital de Niños, el Hospital de la Trinidad y la Secretaría de Salud. Aunque el gobierno argelino niega una intención de «desmantelar el sistema de salud», críticos denuncian que las decisiones generan incertidumbre y afectan servicios esenciales. La Federación Sindical, por su parte, califica la situación como «una ruptura con la estabilidad laboral» y exige un «diálogo transparente» con las autoridades.

La combinación de tensiones internacionales y conflictos internos marcan la agenda de Milei, cuyas medidas en el sector salud generan críticas y movilizaciones. La posible medida de fuerza en el Hospital Posadas pone en relieve la complejidad de su gestión, mientras que la asunción de Fujimori en Perú refleja una estrategia de fortalecer relaciones bilaterales en un contexto de globalización restringida.