El mandatario llegó a Buenos Aires a la madrugada del sábado luego de su sexto viaje a España. Las fuentes oficiales indicaron que las próximas horas serán clave para definir el futuro de Adorni, quien enfrenta un escándalo por supuestos abusos en su gestión. La decisión final, según informes, dependerá de Milei, quien retomó su agenda en la capital tras el viaje.

La posible salida del funcionario podría tener un impacto político inmediato. Al dejar la Jefatura de Gabinete, el caso quedaría relegado al ámbito judicial, lo que limitaría las herramientas de la oposición para impulsar interpelaciones o pedidos de remoción en el Congreso. Las fuentes consultadas resaltaron que desde la Casa Rosada se buscará evitar reconocer un despido, manteniendo la postura de defensa pública de la versión de Adorni sobre sus propiedades.

El encuentro entre Milei y Adorni en la Residencia de Olivos será fundamental para definir su continuidad. Las presiones internas apuntan a una decisión que, si se materializa, podría marcar un giro en la gestión del gobierno, aunque el oficialismo intentará minimizar el conflicto al presentarlo como un ajuste «personal» del funcionario.

La decisión sobre Adorni se cristalizará en las próximas horas, con el gobierno buscando evitar un escenario de polarización. La salida del jefe de Gabinete, si ocurre, podría desactivar el conflicto parlamentario y reforzar la postura del Ejecutivo frente a la oposición.